Martes después de Navidad

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Paul lleva 10 años compartiendo su amor, amistad y complicidad con Adriana, su mujer. Tienen una simpática hija de 8 años llamada Mara y en general llevan una vida tranquila y bien avenida en un Bucarest liberal de gente acomodada. Sin embargo, Paul lleva una doble vida, ya que desde hace seis meses mantiene una relación paralela con Raluca, la dentista de su hija, de la que está apasionadamente enamorado

Los días de Paul pasan entre los equilibrios que debe hacer para repartir el tiempo entre su familia y su amante. Un día lleva a la niña a la consulta dental y por una casualidad se produce un encuentro entre Raluca y Adriana. Es entonces cuando la realidad cae pesadamente sobre Paul que tendrá que decidir con cual de las dos mujeres desea quedarse.

En Martes, después de Navidad, Radu Muntean rehúye del efectismo y del histrionismo, para dejarnos las emociones en su estado más puro y cotidiano, mostrando la intimidad de los personajes con el máximo realismo.

Título original: Marti, Dupa Craciun (Tuesday, After Christmas)
Año: 2010
Duración: 100 min.
País: Rumanía
Director: Radu Muntean
Guión: Radu Muntean, Alexandru Baciu, Razvan Radulescu
Música: Varios
Fotografía: Tudor Lucaciu
Reparto: Mimi Branescu, Mirela Oprisor, Maria Popistasu, Dragos Bucur, Victor Rebengiuc
Género: Drama

  • Festival Internacional de Cannes 2010: Sección Oficial Un Certain Regard
  • Festival Internacional de Cine de Gijón 2010: Premio Mejor Película, Mejor Actor (Mimi Branescu), y Mejor Actriz (Ex aequo Maria Popistasu y Mirela Oprisor)
  • Festival de Mar del Plata 2010: Premio Mejor Actriz (Ex aequo Mirela Oprisor y Maria Popistasu)
  • Festival de Sarajevo 2010: Premio Mejor Actriz (Mirela Oprisor)
  • Leeds International Film Festival 2010: Premio Golden Owl Mejor Película
  • Festival Internacional de Films de Fribourg 2010: Premio Mejor Película y Mejor Actor (Mimi Branescu)
  • FIFF Namur 2010: Premio Bayard d´Or Mejor Película y Mejor Actor (Mimi Branescu)
  • Festival Internacional de Nueva York 2010: Sección Oficial

"Desde la primera imagen tenemos la impresión de estar asistiendo a las escenas habituales del diario ajetreo humano. Radu Muntean ha utilizado a lo largo de todo el film una serie de planos secuencias que consiguen transformar a cada espectador en un voyeur"

Carlos Loureda - Cine Invisible / Fotogramas


"Una deliciosa y amarga película, una bomba de relojería".

Javier Tolentino - El Séptimo Vicio, RNE 3


"El cine rumano vuelve a destacar. Martes, después de Navidad es una película de insólita perfección narrativa que explica los equilibrios que debe hacer un padre de familia entre su vida familiar y la realidad alternativa que mantiene con su joven amante. La película, que cuenta con unos actores que dotan al relato de una naturalidad inquietante, es una joya llena de situaciones cotidianas al límite, de amarga tensión y mala leche que acaba precipitando los acontecimientos hacia una secuencia de perfecta lucidez. No se puede hacer mejor".

Xavi Arnaiz - La Butxaca


"La innegable coherencia y el refinamiento narrativo confluyen en un desenlace extraordinario que confirma que Martes, después de Navidad es una película perfecta".

Anibal Perotti - Cinerama


"En los últimos años, el cine intimista parece haber tomado la senda de la grandilocuencia, tanto en su versión más exhibicionista e impúdica (Antichrist, de Lars Von Trier, sería la cumbre de esta tendencia), como en su acepción operística y neoclásica (pienso en la magnífica Two Lovers, de James Gray). En este panorama, salvo en contadas excepciones, como en la maravillosa Sehnsucht, de Valeska Grisebach, hay poco lugar para un cine sutil, que aspire a dar forma a lo intangible a través del detalle. En ese territorio se sitúa la magnífica Martes, después de Navidad, del rumano Radu Muntean. Planteada como la versión discreta, en sordina, de Escenas de la vida conyugal, de Ingmar Bergman, Muntean esboza con delicadeza un triángulo amoroso en el que todos los vértices son tratados con el mismo respeto. Un planteamiento democrático en el que no hay lugar para el enjuiciamiento de los personajes. En torno a este principio de no agresión, Muntean explora las posibilidades del naturalismo articulando una pieza de cámara compuesta enteramente por planos-secuencia. Así, gracias a un intenso trabajo previo de ensayos y a la adecuación del texto al (descomunal) potencial de los actores, el film encadena una serie de primorosas coreografías emocionales en las que cada pequeño gesto o palabra desencadena un torbellino de ecos dramáticos, a la manera de los relatos de Raymond Carver. En cine, hay pocas cosas más difíciles que el control escénico de una hemorragia sentimental. Aun filmada desde la distancia, la brecha limpia, certera, puede resultar incontenible. Ser capaz de cauterizar la herida y reconducir el drama (sobrio o desatado) hacia una forma de comprensión y conocimiento está en las manos de unos pocos elegidos. Con Martes, después de Navidad Muntean parece haberse ganado una invitación para incorporarse a este selecto club, en cuyo consejo directivo constan los nombres de Philippe Garrel, John Cassavetes, Naomi Kawase o Tsai Ming-liang, entre otros. Bienvenido sea".

Manuel Yáñez Murillo - Otros Cines